Medir y registrar

Cómo grabar a tu perro cuando te vas: guía de veinte minutos

Jefferson · 28 de julio de 2026

Mano sujetando un teléfono móvil en posición de grabación, con el fondo desenfocado en tonos cálidos

Grabar a tu perro es la parte fácil y la que más gente hace mal. No por la cámara: por el encuadre, la hora y, sobre todo, por ensayar la salida en vez de hacerla de verdad.

Lo que necesitas

Un móvil. Ya está.

No hace falta cámara de vigilancia, no hace falta comprar nada y no hace falta aplicación ninguna. La cámara del móvil grabando en local es más que suficiente, y tiene una ventaja: no sube nada a ningún sitio sin que tú decidas.

Si tienes ya una cámara instalada, úsala, pero comprueba el encuadre antes: casi todas están puestas mirando al salón y muchas no cogen la puerta, que es justo donde pasa lo interesante.

Dónde poner el móvil

Tres reglas.

Que se vea la puerta. Es donde ocurre la mitad del comportamiento que hay que leer: si se acerca, si rasca, si empuja, si se tumba pegado a ella.

Que se vea su sitio. La cama, el sofá, la manta, donde suela estar. Necesitas ver si vuelve a tumbarse y cuándo.

A media altura. Apoyado en el respaldo de una silla, en el canto de una estantería, en una repisa. Desde el suelo se pierde la mitad de la habitación y todas las señales de la cara: el jadeo, los bostezos, los lametones de hocico.

Si la puerta y su sitio están en habitaciones distintas, prioriza la puerta y deja la habitación abierta.

Perro sentado sobre el suelo de madera de un salón, con un sillón y una alfombra al fondo

Cuándo grabar

En una salida real. Esta es la regla que más se salta y la que más grabaciones estropea.

Los perros distinguen perfectamente entre irse de verdad e irse de mentira, y lo hacen por señales que tú ni notas: en qué orden coges las cosas, si te pones los zapatos de calle, si coges la cartera, cómo suenan las llaves. Si sales sin nada de eso «para probar», tu perro va a estar mucho más tranquilo de lo normal y el vídeo no te va a decir la verdad.

A la hora habitual. Si normalmente te vas a las ocho, graba a las ocho. Un perro por la tarde no se comporta igual que por la mañana.

Sin haber cambiado la rutina de antes. Si normalmente le das un paseo antes de salir, dáselo. Si normalmente no, tampoco. Estás intentando medir tu situación real, no la mejor versión posible de ella.

Los veinte minutos

Veinte minutos bastan, y no es una cifra redonda por comodidad.

En la práctica el patrón se dibuja entero ahí: un perro que lo pasa mal suele tener su peor momento entre el minuto tres y el diez, y a partir de ahí o se estabiliza o mantiene la intensidad. Grabar dos horas te da un archivo enorme y la misma información.

Si tu perro no ha hecho nada en veinte minutos, eso también es un dato, y bastante bueno.

Los cinco errores que obligan a repetir

Uno · La despedida larga. Cinco minutos de mimos y de «ahora vuelvo» antes de salir suben la activación justo antes de la medición. Sal como si fueras al baño.

Dos · Avisarle. Decirle algo, mirarle desde la puerta, volver a entrar porque se te olvidó el móvil. Cada una de esas cosas cambia el resultado.

Tres · El encuadre bajo. El móvil en el suelo es el error más frecuente. Se ven patas.

Cuatro · Dejarle algo que no le dejas normalmente. Un juguete relleno el día de la grabación te va a dar un vídeo precioso y falso.

Cinco · Quedarte detrás de la puerta. Tu perro te huele y te oye. Vete de verdad: baja a la calle, da una vuelta a la manzana.

Teléfono móvil apoyado en el canto de una mesa de tejido marrón, visto desde muy cerca

Qué mirar después

Ve el vídeo entero con un papel al lado y anota la hora exacta de cada cosa:

  • Cuándo deja de hacer lo que estaba haciendo
  • Cuándo se levanta
  • Cuándo empieza a caminar de un lado a otro
  • Cuándo aparece el jadeo, si aparece
  • Cuándo rasca, si rasca
  • Cuándo vocaliza por primera vez
  • Cuándo se vuelve a tumbar, si lo hace

La primera de esas cosas es tu umbral. No el ladrido, que casi siempre llega tarde.

Sobre la privacidad

Dos cosas que conviene tener claras si ese vídeo va a salir de tu móvil.

Si aparece otra persona adulta, necesitas su permiso.

Si aparecen menores identificables, ese vídeo no se comparte con nadie. Ni con nosotros ni con un profesional. Encuadra al perro y a la puerta, y si hace falta recorta antes de enviarlo.

Y si nos lo mandas a nosotros: se guarda cifrado en servidores de la Unión Europea, lo ve solo quien redacta el informe y se borra automáticamente a los 45 días.

Si prefieres que lo miremos nosotros

En la prueba de cámara te mandamos la guía de grabación en PDF y la plantilla para anotar, y con diez preguntas te devolvemos un perfil orientativo. Gratis.

Hacer la prueba de cámara


Este artículo describe comportamiento, no da criterio sobre tu caso concreto. Si tu perro se hace daño al quedarse solo o su comportamiento ha cambiado de golpe, consulta con tu veterinario.

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El informe

Veinte minutos de vídeo, el umbral de tu perro y un veredicto claro.

Lo vemos entero, describimos lo que se ve minuto a minuto y te decimos si el caso puede trabajarse en casa o necesita a un profesional delante.

Se sube desde el móvil, en un paso.

Solo en calma no diagnostica ni trata problemas de conducta. El informe describe lo que se ve en el vídeo y orienta sobre si el caso puede trabajarse en casa.

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